De flor a joya
El proceso, con calma: todo lo que pasa desde que elegimos una flor hasta que llega a ti.
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La flor natural
Todo empieza con una flor real. La elegimos por su forma, su color y el estado de sus pétalos. Como es natural, cada una es distinta: por eso no hay dos joyas iguales.
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Cómo la trabajamos
La flor se seca y se prepara a mano durante días, con mucho cuidado para que no pierda su forma ni su color. Es la parte más lenta del proceso y la que más cariño necesita.
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La resina
Aplicamos la resina capa a capa, respetando los tiempos de secado entre una y otra. Así la flor queda protegida y transparente, como suspendida en el tiempo.
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El montaje y el acabado
Pulimos los bordes, montamos la pieza en su cadena, aro o pasador y la revisamos una a una. Si algo no está perfecto, no sale del estudio.
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Puesta en alguien
El último paso es el más bonito: verla puesta. Algo que normalmente dura unos días ahora te acompaña mucho más tiempo.
Por eso no hay dos iguales
Cambian el tono, la forma y los pétalos. Esa diferencia es lo que hace que tu joya sea solo tuya.
Nuestras flores
Cada flor tiene su carácter.
