De flor a joya

El proceso, con calma: todo lo que pasa desde que elegimos una flor hasta que llega a ti.

  1. La flor natural

    La flor natural

    Todo empieza con una flor real. La elegimos por su forma, su color y el estado de sus pétalos. Como es natural, cada una es distinta: por eso no hay dos joyas iguales.

  2. Cómo la trabajamos

    Cómo la trabajamos

    La flor se seca y se prepara a mano durante días, con mucho cuidado para que no pierda su forma ni su color. Es la parte más lenta del proceso y la que más cariño necesita.

  3. La resina

    La resina

    Aplicamos la resina capa a capa, respetando los tiempos de secado entre una y otra. Así la flor queda protegida y transparente, como suspendida en el tiempo.

  4. El montaje y el acabado

    El montaje y el acabado

    Pulimos los bordes, montamos la pieza en su cadena, aro o pasador y la revisamos una a una. Si algo no está perfecto, no sale del estudio.

  5. Puesta en alguien

    Puesta en alguien

    El último paso es el más bonito: verla puesta. Algo que normalmente dura unos días ahora te acompaña mucho más tiempo.

Por eso no hay dos iguales

Cambian el tono, la forma y los pétalos. Esa diferencia es lo que hace que tu joya sea solo tuya.

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Para que te dure

Unos pequeños cuidados hacen que tu joya te acompañe mucho más tiempo.

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