La persona detrás de BySaramu
Soy Sara Muñoz
BySaramu nació de algo muy sencillo: me daba pena ver cómo las flores que más me gustaban se marchitaban en unos días. Empecé a buscar la manera de conservarlas y, entre pruebas y paciencia, una de ellas se convirtió en mi primera joya.
Trabajo con flores naturales porque ninguna es igual a otra. Cambian el tono, la forma, los pétalos… y esa diferencia es justo lo que más me gusta. Transformarlas en algo que puedas llevar contigo es mi forma de decirle a lo efímero que se quede un poco más.
Me encantaría que quien lleve una pieza de BySaramu sienta que lleva algo vivo, algo que alguien eligió y cuidó a mano pensando en ella.
Lo efímero, convertido en algo que puedes llevar contigo
Desde que elegimos una flor hasta que llega a ti
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Elegimos cada flor
Busco flores con una forma bonita, un color que me diga algo y pétalos sanos. Las elijo una a una: de cada flor depende toda la pieza.
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La preparamos con paciencia
Antes de convertirse en joya, la flor se seca y se cuida durante días para que conserve su forma y su color. Es la parte más lenta y la más delicada.
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La convertimos en joya
La envolvemos en resina capa a capa, dejando el tiempo necesario entre una y otra. Después pulimos, montamos y revisamos cada detalle a mano.
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Llega a ti
Cada pieza se revisa una última vez, se guarda en su caja y sale hacia ti lista para llevar o para regalar.
Las manos detrás de cada pieza
Sara Muñoz
Fundadora y artesana
Diseño cada pieza, elijo las flores una a una y las trabajo a mano. También guío la Experiencia BySaramu, donde comparto el proceso con quien quiera vivirlo.
En el estudio
Flores, resina y mucha paciencia.